"Padre Nuestro que estás en el cielo"
DOI:
https://doi.org/10.63628/ra.v58i175-176.540Palabras clave:
san Agustín, padrenuestro, filiación divina, adopción filial, paternidad de Dios, maternidad divinaResumen
La invocación inicial del Padrenuestro permite profundizar en la doctrina agustiniana de la paternidad divina. Se distingue la filiación natural y eterna de Cristo de la filiación adoptiva de los cristianos, recibida por la gracia y hecha posible mediante la redención. Esta condición filial presenta dos dimensiones, ontológica y personal, y comporta consecuencias espirituales como la confianza en Dios, el agradecimiento, la conversión y la esperanza de la herencia eterna. Asimismo, fundamenta una fraternidad que trasciende las diferencias sociales. La reflexión se completa con la dimensión maternal de Dios, expresada mediante imágenes de protección, alimento y cuidado, presentes también en los textos de san Agustín.