Monter vers Dieu dans les larmes et la consolation
DOI:
https://doi.org/10.63628/ra.v60i181-182.492Palabras clave:
san Agustín, bienaventuranzas, lágrimas, consolación, don de ciencia, itinerario espiritualResumen
El artículo analiza la interpretación agustiniana de la tercera bienaventuranza, «Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados», situándola dentro del itinerario espiritual de siete grados que conduce a la sabiduría. La autora estudia la relación entre las lágrimas, el don de ciencia y la promesa de consolación, mostrando que el llanto cristiano nace del conocimiento de la propia condición pecadora, de la experiencia del alejamiento de Dios y de la esperanza en la misericordia divina. A partir de las principales obras de san Agustín, especialmente De sermone Domini in monte, De doctrina christiana y diversos sermones, examina la teología de las lágrimas, su fundamento bíblico y su función ascética. El estudio destaca la consolación divina como anticipo de la plenitud escatológica prometida al creyente.