Reflexiones sobre la consagración en la vida religiosa
DOI:
https://doi.org/10.63628/cd.v231i3.360Palabras clave:
vida religiosa, profesión religiosa, consagraciónResumen
Ante la escasa importancia que acaba dándosele al valor consecratorio del compromiso asumido en la Profesión religiosa -ahí está la frecuencia con que se abandona- y ante unas fórmulas que pueden llevar a una interpretación totalmente equivocada o, al menos, a la ambigüedad de las mismas, necesita, hoy más que nunca, una justificación desde sus fundamentos teológicos. En efecto, la consagración que Dios lleva a cabo en la Profesión no aparece claramente en algunas de las fórmulas usadas. No, no es la persona la que se consagra, es Dios quien consagra; la persona sólo se ofrece a Dios para ser consagrada.