Los inicios de la persecución religiosa del siglo XX en España: los sucesos de mayo de 1931
DOI:
https://doi.org/10.63628/cd.v231i2.386Palabras clave:
república, incendios, anticlericalismo, Carta pastoral, casas religiosasResumen
En este artículo presento una breve síntesis de este acontecimiento tan triste y doloroso de nuestra reciente historia contemporánea. Aquella barbarie fue la expresión más refinada de odio hacia el estamento clerical y a todo lo que éste representase. Con el ya antiguo pretexto basado en la alianza trono-altar, la legislación de talante laicista y los disturbios callejeros fueron vistos por estas gentes como la solución a los grandes problemas nacionales. Estos sucesos fueron el caldo de cultivo para las posteriores revueltas y persecuciones de tinte comunista, como la de Asturias de 1934, en la que se incendió el seminario, y las que comenzaron en febrero de 1936 y siguieron el año siguiente. Sin duda, fue ésta la más sangrienta desde el punto de vista religioso tanto regular como secular. Testimonio de esta masacre son cementerios como el de Paracuellos, calificado por algún prelado de manera muy certera como la Catedral de los Mártires.