"Santificado sea tu nombre"
DOI:
https://doi.org/10.63628/ra.v58i175-176.541Palabras clave:
santificación del nombre de Dios, santidad cristiana, san Agustín, Padrenuestro, unión con Cristo, Espíritu SantoResumen
La petición «Santificado sea tu nombre» se interpreta a la luz de la identidad de Dios y de la vocación cristiana a la santidad. Aunque la esencia divina es inmutable y santa por sí misma, se pide que su nombre sea reconocido, honrado y glorificado por los seres humanos. La revelación de Dios como Padre, realizada por Jesucristo, fundamenta la confianza filial y la oración. La santificación recibida como don del Espíritu comienza en el bautismo y debe crecer mediante la fe, los sacramentos y la Palabra. Esta gracia se manifiesta en el amor a Dios y al prójimo, la humildad, el servicio y el compromiso con los más necesitados, siguiendo a Cristo.